Coatí

El Coatí
El coatí es un pequeño y coqueto mamíferos parecidos al Tejón, tiene cola alargada al igual que su trompa. Su nombre científico es Nasua Narica, y el macho es más grande y pesado que la hembra.
Su pelaje es café pardo con los costados de las patas y el pecho blanco.
Tienen un hocico largo y flexible para poder obtener alimentos diversos. En la cara tienen una banda blanca cerca del extremo de la nariz, en el contorno de los ojos, así como en cada mejilla, podría pasar como un zorrillo de incógnito si no tuviera sus patas más largas, como de gato. Sus orejas son pequeñas y redondeadas. El coatí tiene las patas delanteras más cortas que las traseras, una larga cola con anillos negros que sostienen erguida mientras caminan. Llegan a pesar entre 3 y 5 kilogramos y miden entre 80 y 130 centímetros. El macho es más grande y pesado que la hembra.

Suelen habitar en las zonas boscosas (bosque seco y húmedo) de las Américas en cualquier altitud, desde el nivel del mar hasta 3500 m, desde el sureste de Arizona y Nuevo México hasta Ecuador. Son omnívoros, comen invertebrados como escarabajos, arañas, escorpiones, hormigas, termitas, larvas, ciempiés e incluso cangrejos de tierra. También comen frutos y pequeños vertebrados, como ratones, lagartos y ranas. Su boquita alargada les permite obtener comida de lugares poco accesibles y son muy hábiles para encontrar insectos escondidos en árboles o debajo de piedras. ¡Vaya que son glotones!, porque su dieta es muy variada.
Los coatís pasan gran parte de su vida en los árboles, ellos construyen “nidos” como las aves. En el nido se mantienen las crías hasta el mes y medio. Son principalmente diurnos, retirándose por la noche en un árbol específico, para iniciar su labor diaria de búsqueda de alimento desde la madrugada.

Son animales muy sociables, en promedio se pueden ver grupos de hasta 25 hembras. Los machos sólo se agrupan durante la época de apareamiento. Pero es común ver grupos numerosos. Son animales muy leales entre ellos y las hembras del grupo comparte la responsabilidad del aseo como la lactancia de las crías. ¡Qué hippies amistosos resultaron los coatíes!
No te dejes engañar, porque los coatíes seguro se harán pasar por tiernos para buscar alimento, pero la realidad es que son animales salvajes que nunca reaccionan como esperan los humanos, acostumbrados a animales domésticos. Como todos los animales salvajes, respetar su hábitat es de vital importancia para su supervivencia, y como los árboles son su hogar, pues ya conoces una razón más para cuidar el ambiente donde viven.

Para conocer más de cerca a este bonito animal podrás conocerlo dentro de nuestro parque en la zona de Bosque Mágico, donde tenemos uno que seguro se hará el guapo para que le hagas caso. ¡Visítanos!

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